INGREDIENTES:
- Lámina de hojaldre congelado
- 500 gr de Espinacas congeladas
- 1 Cebolleta
- Nata
- Queso para gratinar
- Aceite
- Sal
Espolvoreamos con harina un molde bajo. Lo forramos con el hojaldre retirando el sobrante de los bordes. Pinchamos la base con un tenedor y lo cubrimos con papel de alumino. Sobre el papel de alumino colocamos peso para que no suba mucho (garbanzos por ejemplo). Introducimos en el horno unos 6-8 minutos a 180º para que se precocine. El objetivo es que quede medio hecho para que luego solo tengamos que terminar la receta gratinando el queso.
Mientras, cocemos las espinacas según las instrucciones del fabricante y las escurrimos muy bien. Cortamos la cebolleta en trozos pequeños y la rehogamos en un poco de aceite. Añadimos un poco de sal para que sude bien. Cuando está bastante blanda incorporamos las espinacas y lo dejamos todo junto en la sartén durante unos minutos removiendo de vez en cuando hasta que esté casi hecho. En ese momento añadimos un poco de nata (como medio brick pequeño, al gusto) y removemos todo junto. Hay que probarlo y rectificarlo de sal.
Ya solo queda añadir las espinacas rehogadas al hojaldre precocido (¡¡no hay que olvidar retirar el papel de aluminio y los garbanzos!! XD), cubrir con el queso para gratinar y volver a meter al horno durante otros 6-8 minutos más hasta que el queso esté dorado.
Para servirlo lo sacamos del molde y lo presentamos en un plato. Yo como no tengo molde bajo utilizo la tapadera redonda de una fuente de pirex para horno y va muy bien.
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